| De San Eugenio
a Artigas 13
de abril de 1915 En
el editorial de la fecha, el periódico “La Campaña” recoge la idea
de “distinguidas personas”, que dado el grado de progreso alcanzado
por San Eugenio, se gestionase su elevación a ciudad. La idea había
partido del Intendente Municipal y había contribuido a que adquiriera
mayor trascendencia la presencia en San Eugenio del representante nacional
Dr. Atilio Narancio. Y junto con esa idea había surgido la de cambiarle
el nombre a la villa.
A tales fines el periódico
local “La Campana” comenzó una encuesta, que consistía en el envío
de cupones con el nombre de preferencia del lector a la dirección de
dicho órgano de prensa.
El día 2 de junio, la
Comisión encargada del escrutinio de cupones dio a conocer los
resultados, en un total de 977 remitidos: Lecueder, 771 votos; Ibiray,
106; Artigas, 15; José Artigas, 16; Gral. Artigas, 18; Eugenio Garzón,
19; Ibirapitá, 16; Libertad, 8; Monterroso, 5; San Gervasio, 2 y Ayuí,
1. La Comisión, luego del estudio de cada propuesta, resolvió
pronunciarse por Monterroso.
Se labró un acta y se
resolvió informar detalladamente al diputado Dr. Narancio. El 10 de junio
se realizó una nueva reunión de la Comisión en el Club Uruguay para
continuar cambiando ideas, de In que surgió la convocatoria a una
Asamblea vecinal a efectuarse el domingo 17 para tomar decisión
definitiva sobre el cambio de denominación de la capital
departamental.
El día 12 “La
Campana" realizó el último esfuerzo por la preferencia del
nombre de “Lecueder” y recordó que hacía tiempo se había proyectado
darle su nombre a una calle de San Eugenio, de ser pasible a la calle
principal.
En la Asamblea del día 17,
predominó el criterio de que la futura ciudad debía denominarse Artigas
y así se resolvió. Telegráficamente el Dr. Narancio recibió la noticia
de la resolución popular. En la sesión ordinaria de la Cámara de
Representantes correspondiente al 20 de abril de 1915, los diputados por
Montevideo Dr. Atilio Narancio y Orlando Pedragosa Sierra y Juan Samacoitz
por el departamento de Artigas, presentaron un proyecto de ley por el cual
se elevaba a ciudad la villa de San Eugenio. En su exposición de motivos
decían los legisladores: “La H. Cámara debe tener en cuenta que San
Eugenio es capital de un progresista departamento que aún estando ubicado
en los más lejanos confines de la República, ha sabido, gracias al
espíritu inteligente y emprendedor de sus hijos, afianzar su situación
descollante a tal grado que sus productos ocupan colocación preeminente
en las grandes exposiciones ganaderas nacionales y aún internacionales”.
“Hay más -agregaban- su
situación geográfica en la margen del Cuareim y sólo separado por él
de la ciudad de Quarahy, hace más irritante su situación, por cuanto
ésta se ha elevado en categoría, aunque sus progresos no son tan
efectivos como los de la villa que nos preocupa.
El comercio de San Eugenio,
H. Cámara, no sólo se ha impuesto en el Departamento, sino que ha
rebasado las fronteras y se extiende en las lejanías del Brasil siendo
sus casas verdaderos mayoristas que exportan y proveen a las pequeñas
casas de comercio de la ciudad limítrofe y campaña circundante. Hay
además, sobre las márgenes del Cuareim, y aunque en la ribera Norte de
este río, muy vecinos a la villa, dos importantes establecimientos de
salazón de carnes en pleno y vigoroso funcionamiento”.
Los autores del proyecto
hacían notar que el número de habitantes de San Eugenio se había
elevado a once mil, ese mes se había inaugurado el servicio de aguas
corrientes y su nuevo hospital, aún sin estar habilitado, se hallaba
ubicado en un pintoresco lugar de las orillas del Cuareim.
Y decían en su exposición:
“Sus calles, perfectamente trazadas, sus paseos en vías de
construcción y cuyo plantel da idea de lo que serán en el futuro
ayudadas por la acción eficiente de los cuidados edilicios y por la
pródiga acción de la Naturaleza, excepcionalmente bondadosa en aquellos
parajes, su servicio de arcos a acetileno que dan vida nocturna a sus
calles, sus clubes y centros sociales, algunos de ellos con locales
propios, son méritos suficientes para incorporar a San Eugenio entre el
número de ciudades de la República”.
En la discusión general del
proyecto, en la sesión del 8 de junio, se leyó el informe favorable de
la Comisión de Legislación e inmediatamente fue aprobado.
En otra sesión, la
correspondiente al 1º de julio, el Dr. Narancio propuso elevar a la
categoría de ciudad, con el nombre de Río Branco, la villa de Artigas
del departamento de Cerro Largo, honrando así la memoria “del ilustre
estadista brasileño” y asimismo modificar el artículo 1 de su proyecto
substituyendo el nombre de San Eugenio por el de Artigas para capital del
departamento homónimo. Su proyecto fue votado afirmativamente. En la
Cámara de Senadores fue aprobado en sesión del 30 de agosto de 1915,
previo informe a la Comisión de Legislación integrada por los senadores
Julio N. Sosa y Domingo Arena, y el 31 de agosto de 1915 quedó sancionado
el siguiente proyecto de ley: El Senado y Cámara de Representantes de
la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea General,
decretan: Artículo
1º – Elévese a la categoría de ciudad, con el nombre de Artigas, a la
Villa San Eugenio, Capital del Departamento de Artigas. 2º
– La Villa de Artigas del Departamento de Cerro Largo se llamará, desde
la promulgación de la presente ley, Villa “Río Branco”. El Poder
Ejecutivo hará a la brevedad posible practicar los estudios y ejecutar
las obras que consienta la situación del erario relativas a la defensa de
la Villa de Río Branco contra las inundaciones del río Yaguarón. 3º
– Comuníquese, etc. Sala
de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores en Montevideo a 30 de
Agosto de 1915. R.
J.
Areco
M. Nagariños Soisona
Presidente
1 er. Secretario
Montevideo,
Agosto 3l de 1915 Cúmplase,
acúsese recibo, comuníquese, publíquese e insértese en el R.M. Baltasar
Brum”
Viera Culminaba
así para la capital artiguense una etapa de su esforzada existencia al
ser elevada a la categoría de ciudad, “con todas las prerrogativas y
derechos inherentes al titulo".
Fuente: ARTIGAS, DE
LOS ABORIGENES CAZADORES AL TIEMPO PRESENTE por Aníbal Barrios Pintos
Editado por: Ministerio de
Educación y Cultura |