En nueva Palmira el equipo dirigido por Garcia Da Rosa ganó 2 a 0 en un encuentro con clima previo enrarecido.
Los santos viajaron el pasado viernes en horas de la tarde a Carmelo donde quedaron esperando el encuentro revancha ante Polancos de Nueva Palmira que se jugó este sábado a la hora 19:00 en esa ciudad Coloniense.
El equipo no pudo contar para este partido con la presencia de Gustavo Gimenez, el volante y una de las mejores figuras del equipo no viajó por motivos laborales.
Otro de los futbolistas que tuvo inconvenientes para poder viajar fue el volante de marca Ruben Gonzalez quien fue un día después, y eso lo dejó fuera de la oncena titular.
Los dirigentes de Polanco sembraron un clima enrarecido antes del encuentro, donde no se abrió el vestuario y los futbolistas se equiparon en el ómnibus, no se les permitió ingresar al campo de juego para realizar el calentamiento previo, hubieron inconvenientes con los que representamos a la prensa artiguense en el momento de ingresar donde se nos solicitó el carnet oficial de OFI, y los que no lo teníamos tuvimos que pagar la entrada, actuando de una manera soberbia por parte de los dirigentes locales cuando en Artigas no se cobró nada a los periodistas de Nueva Palmira y se les brindó una cabina totalmente gratis.
A oscuras tuvimos que trabajar hasta faltando 15 minutos para comenzar el encuentro porque las luces del estadio no fueron encendidas, San Eugenio realizó el calentamiento detrás de los vestuarios sin iluminación en un terreno que no era el ideal para ese trabajo.
Con el arbitraje del maragato Jesús Castro el encuentro comenzó 5 minutos pasada las 19 horas y Polanco alineó a De Prati en el arco. Villalba, Castellanos, Calleros y Cosati.
En la mitad de la cancha Mallorca, Malcon Calleros, Avelino y López. En ofensiva Arrúe y Pablo González.
San Eugenio jugó con Jackson Perez al arco, Nicolas Trindades, Carlos Cuevas, Carlos Paz y Héctor Lozano. En la mitad de la cancha Daniel Docarmo, Damián Paz, Sebastián Viera y Ramón Souza. arriba Coqui Paz y Javier Moreira.
El primer gol del encuentro llegó temprano, solo iban transcurridos 3 minutos cuando desbordó Damian Paz por el sector derecho enviando el centro rasante al primer palo donde Ramón Souza la deja pasar y el ingreso del volante de marca Sebastián Viera que se está transformando en el hombre de goles importantes en San Eugenio remató contra un palo para vencer a De Prati y dejar decretado el primer tanto.
La primera parte culminó con la victoria parcial para los santos por la mínima diferencia, donde en ese primer tiempo Polancos contó con un par de jugadas muy claras para convertir el empate con una pelota que dio en el travesaño y luego en el rebote Arrúe frente al arco remató por encima del travesaño.
La segunda mitad mostró a un equipo dueño de casa decidido a empatar el encuentro jugando en cancha rival, adelantando sus líneas pero eso originó espacios para el contragolpe de la visita. En varias salidas rápidas desde el fondo los albos pudieron haber
liquidado el encuentro con el segundo gol, y el equipo tricolor local también perfectamente pudo haber empatado con 2 balones en los caños y una jugada donde Pablo González, luego de una muy buena jugada de Antonio López por el sector derecho envía en centro por bajo al primer caño y a medio metro de la línea de gol el centro delantero se trabó con la pelota absolutamente solo y marro lo que seria a esa altura el empate. Viejo adagio del fútbol…goles errados son goles en contra y San Eugenio quien contó con mucha fortuna en un par de situaciones, liquidó el encuentro a los 38 minutos del complemento en un gran arranque de Sebastián Viera desde la mitad de la cancha, entrando al área se la jugó a Michel Leal quien ingresó en la segunda parte, y este delantero que siempre come banco y la mira desde afuera, pero cuando lo llaman responde, remata cruzado contra el caño derecho del guardameta Garrone quien ingresó en el complemento por el titular De Prati y anota el segundo y definitivo tanto para la victoria del santo por 2 a 0. Fue un castigo demasiado severo para Polancos que por lo hecho durante el partido se merecía por lo menos un empate que para nosotros era el resultado mas justo debido al tramite.
El arbitraje de Jesús Castro no fue bueno. Si bien no incidió en ninguna jugada clave para el resultado, permitió el juego violento por parte de los dueños de casa, que incluso producto de esa violencia, el técnico de San Eugenio debió sacar del terreno lesionado a Ramón Souza quien fue permanentemente golpeado mutuamente por los jugadores de Polanco que se alternaban para pegarle con la complicidad de un árbitro que no castigó con tarjetas como correspondía.
Fuente: Diario La Noticia

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