** La Comisión de Damas de la Agropecuaria sigue
colaborando con los damnificados y otras personas que
fueron perjudicadas por la crecida del Río Cuareim. Es
un gesto digno y noble de un grupo de damas, que sigue
tendiendo las manos a los más necesitados, con ayuda de
ropas que han recibido de donaciones de otros lugares y
son solidarias con las familias que han sido tocadas con
el flagelo de las inundaciones, en diferentes barrios.
Estuvieron distribuyendo desinfectantes y ropas, casi
nuevas; es digno de resaltar el trabajo de este grupo de
damas, en bien de los más desposeídos. Esperamos que
siempre haya grupos de personas dispuestas a ayudar a
sus hermanos en momentos difíciles, que sean altruistas,
pues, todos somos artiguenses.
** Ya ha pasado un cierto tiempo desde que se instalaron
canchas de fútbol de arena para la práctica de este
deporte, cinco tableros para básquetbol y bases para
redes de vóleibol, aunque vemos que es poca o casi
ninguna la utilización que le dan. Por eso deseamos que
jóvenes y no muy jóvenes empleen estas instalaciones,
que tanto los beneficia en su forma de vida, mientras
algunos, utilizan su tiempo libre, en otros hábitos nada
buenos. Es un grito de alerta a la gente joven, puesto que
el deporte los beneficiaría a todos. Por eso deseamos
ver, en breve tiempo, a muchos jóvenes practicando
deportes y empleando con frecuencia esas hermosas
instalaciones.
** Esperamos que en poco tiempo, se puedan recuperar
aquellos terrenos, en los que se tenía una pequeña
huerta con verduras y frutales, que eran un aporte a la
mesa familiar. Esas tierras, al permanecer bajo el agua
con la crecida del Río, prácticamente, han quedado
estériles para los cultivos de época. Deben ser recuperadas
en su forma física y química y así, volverán a ser
productivas, con la ayuda del hombre.
Hemos entrado en el otoño, estación en la que los árboles
de hojas caducas, se desvisten, dejando un tapiz
de hojas en el suelo, dando lugar a que éstas se descompongan,
que, mezclándolas con estiércol fermentado,
constituyen un excelente abono orgánico y, mejor aún, si
se les agrega algo de tierra negra, excelente tierra para
macetas; y, en lo posible, nunca quemar estas hojas, ya
que tienen su utilidad.
CORALINO RIVERO. – Diario La Noticia